miércoles, 17 de febrero de 2016

Tal día como hoy, 17 de febrero, pero de 1781, nació René Laënnec



En al año 1816, un joven médico francés, René Théophile Hyacinthe Laënnec, se dispone a examinar a una enferma que tiene síntomas de padecer una cardiopatía.  En aquellos años, la técnica de auscultación, que  consiste en detectar ruidos anormales a nivel torácico o abdominal, se realizaba de la siguiente manera: se apoyaba la oreja en el  enfermo.
Según parece, la extrema gordura de aquella mujer impedía a Laënnec oír los latidos de su corazón de forma correcta, además de resultar la situación un tanto comprometida para aquel médico un poco introvertido según algunos y sobre todo, claro está, para la paciente.
En aquel preciso momento, se le ocurrió enrollar su cuaderno de notas en forma de cilindro, apoyó uno de los extremos  sobre el pecho de la paciente y el otro en su oído y según sus propias palabras “quedé gratamente sorprendido al escuchar los latidos con mayor claridad y pureza de lo que nunca habría podido oír aplicando directamente la oreja”
Tras aquella experiencia construyó el primer estetoscopio, un cilindro de madera de cuatro centímetros de diámetro y treinta de largo, agujereado con un orificio de seis milímetros de anchura.  
El invento se fue mejorando con el paso de los años, siendo más común llamarle fonendoscopio y seguro que casi todos nos hemos alguna vez topado con este invento.
En el programa A Hombros de Gigantes hablamos de aquel pasaje y explicamos el fundamento físico que rige un fonendoscopio.
Puedes escucharlo si pulsas en el siguiente enlace.


No hay comentarios:

Publicar un comentario