domingo, 8 de febrero de 2026

La tragedia de Gloria Martínez: cuando la búsqueda de belleza terminó en desfiguración

En  1933,  Gloria Martínez, una joven odontóloga madrileña marcada por las viruelas desde niña, decidió someterse a una operación de cirugía estética después de que un cirujano le prometiera que en un mes su piel quedaría “como nueva”.

El tratamiento fue extremadamente agresivo: le inyectaron sustancias en el vientre, le hicieron análisis constantes, le cortaron el pelo, le realizaron varias incisiones en la cara, introdujeron tijeras bajo la piel para cortarla y la sometieron a aplicaciones de una especie de “nieve” que le provocaba ampollas al contacto. A pesar del dolor y de las promesas, su rostro no mejoró; al contrario, quedó gravemente desfigurado, con cicatrices profundas, costras y zonas sin cabello. 

Al descubrir que otros pacientes tampoco habían sido curados, Gloria y su familia denunciaron el caso ante la justicia. Su historia se convirtió en un ejemplo trágico de los riesgos de buscar belleza mediante procedimientos irresponsables y mal practicados.

Imagen: Biblioteca Nacional de España, 1933.

No hay comentarios:

Publicar un comentario