El Hipódromo de la Castellana, inaugurado en 1877 en Madrid, fue un importante centro de carreras de caballos y un símbolo de la alta sociedad madrileña. Durante décadas, fue un lugar emblemático para el ocio y los eventos sociales de la élite. Sin embargo, debido a la expansión urbana de la ciudad, el hipódromo se fue quedando obsoleto y en 1933 fue derribado y se construyó el Hipódromo de la Zarzuela. En su lugar, se desarrolló una zona urbana, y parte de esos terrenos se destinaron al Paseo de la Castellana. Los terrenos del antiguo hipódromo fueron utilizados para edificar los Nuevos Ministerios.
Biblioteca Nacional de España. 1930.
